Estos son los nuestros.

Kore, el agente de voz de GLIA - Synapse Ecosystem, tiene prohibido hacer los deberes. Tiene prohibido dar respuestas académicas directas. Tiene prohibido fingir que es humano o que tiene sentimientos.

Y tiene prohibido entrar en ciertos temas.

Si un alumno menciona autolesiones, suicidio o situaciones de riesgo, Kore detiene la conversación de inmediato. No intenta gestionar la situación. No da consejos. Dice exactamente esto:

Soy una IA y no te puedo ayudar con esto. Necesitas hablar ahora mismo con un adulto de confianza.

Siempre. Sin excepciones.

Porque hay cosas que no pueden delegarse en una máquina. Y una de las decisiones más importantes que tomamos al diseñar GLIA - Synapse Ecosystem fue tener muy claro dónde están esos límites.

La IA acompaña. Los adultos protegen. Ese orden no cambia.

La regla de "no hacer los deberes" no es un capricho: responde al problema que explico en por qué ChatGPT no hace trampa pero el alumno desaparece del proceso. Kore da la siguiente pregunta, no la respuesta. Y cuando hay bloqueo emocional, no se trata de ayudar con la tarea: primero hay que regular, luego aprender — esa es la lógica del Modo Pánico.

Estas decisiones de seguridad no se diseñaron al final. Están en el producto desde el primer prototipo con Arduino, porque el caso de uso inicial era exactamente una persona en crisis que necesitaba contención, no respuestas.